Te vas a casa 3 días, y casi
vuelves peor que cuando te vas. Encima qué buen tiempo, qué rico he comido, a
qué de gente he visto y qué de cosas he hecho! Y luego llegas de nuevo a Moscú
y sin agua caliente. Aquí, dos o tres semanas al año (seguidas) te cortan el
agua caliente porque hacen reparaciones en las cañerías. Así que nada, 10 días
con agua fría. Y no, aquí en verano por lo visto no hace calor. A mi me habían
dicho que las temperaturas subían a 30 grados más o menos, pero no sé cuando
será eso, porque hoy por ejemplo, me he levantado con unos agradables 10 lluviosos
grados… Pero bueno, Internet dice que dentro de poco hará calor y sol. A ver si
es verdad…
Y para tratar de animar el
ambiente, el sábado celebré por primera vez en mi vida una fiesta nacional. La
americana. Así que ahí nos plantamos, vestidos de rojo y azul, en una
hamburguesería americana hasta las patas, a zamparnos una mega-hamburguesa con
sus patatas y su cerveza. A falta de una fiesta a la que acudir (había una en
la cámara de comercio americana, pero el mal tiempo desanimaba bastante), nos
hicimos nuestra fiesta en casa. Con canciones americanas, bailando a lo Coyote
Dax (era este el cantante favorito de Itzi?) y bebiendo cerveza. Rara manera de
celebrar el 4 de julio supongo. Dos americanos, dos rusos, una francesa, una
finlandesa y yo… Y empezaron a hablar del 14 de julio (fiesta nacional
francesa) y del 12 de junio (fiesta nacional rusa) y me preguntaron cuál es la
española. Y les tuve que decir que, aunque existe, nadie (o casi nadie) la
celebra. Y la verdad, tenían cara de no creerme lo que decía…
Próxima parada: Pekín!